Clínico Zaragoza usa nuevo material para cirugía raquis cervical
Artículo publicado en Terra
El Hospital Clínico de Zaragoza ha implantado a dos pacientes, por primera vez en España, un material que se reabsorbe para fijar las vértebras en la cirugía de raquis cervical, que a diferencia de las placas tradicionales de acero o titanio ofrece más ventajas en los estudios postoperatorios.
Este material, que está formado por polímeros amorfos, tiene durante los tres a seis primeros meses la misma resistencia biomecánica que el de metal, a partir del noveno mes comienza a perder rigidez y, tras un proceso de hidrólisis y metabolización, desaparece de manera progresiva, algo que se consigue totalmente entre un año y medio y dos después de la operación.
Así lo explicó hoy el doctor Juan Calatayud, del Servicio de Neurocirugía del Clínico de Zaragoza, donde implantó este nuevo producto el día 6 de junio a María Oliva Pérez, de 51 años y archivera de este mismo centro sanitario, y Juan Carlos Gracia, de 39 y trabajador en la construcción, ambos zaragozanos y afectados con hernias discales que afectaban a su calidad de vida y a su trabajo.
María Oliva y Juan Carlos señalaron que no dudaron un momento en hacer de 'conejillos de indias' y que han desaparecido los dolores que tenían, en el primer caso en el brazo izquierdo, que además se le dormía, y en el segundo de cabeza acompañado de pérdida de fuerza.
Este material reabsorbible por el organismo ya está aceptado por la Unión Europea, donde se ha comenzado a aplicar este año en otros cuatro países, y está muy experimentado en los Estados Unidos.
La operación para incorporar estas placas, de entre 26 y 29 milímetros, y sus correspondientes tornillos de 14 milímetros de longitud y 4,5 milímetros de grosor, es similar a las que se realizan con otros materiales de fijación de las vértebras -primero fue el acero y posteriormente el titanio-, y que precisan alrededor de tres días de ingreso hospitalario.
Entre sus ventajas, estas nuevas placas son individualizadas, permiten no tener que llevar un metal en el cuerpo toda la vida y evitan los problemas de rechazo que están surgiendo con el titanio, explicó Calatayud.
Además, son aptas para todos los pacientes, aunque están indicadas sobre todo en gente joven, con hernias discales blandas y que afecten a un solo nivel del cuello (entre una vertebra y otra de las siete cervicales), aunque a partir de enero podrán operarse en varios niveles.
Sin embargo a la hora del implante hay que ser algo más cuidadoso ya que las placas 'tienen memoria', es decir al calentarlas en suero se pueden moldear y ajustarlas a la curvatura del cuello y a la naturaleza de la columna, explicó.
Otras ventajas se registran según José Ignacio Pina, jefe de la Sección de Radiología del Clínico, en los controles postoperatorios con tomografía computerizada (TAC) o resonancia magnética (RM) en los que se puede valorar la situación de la placa y si el conducto raquídeo está libre, así como el estado de los tornillos.
Con los tradicionales material de metal, la imagen es difícil de valorar en el TAC y al ser ferromagnéticos, con la RM se puede calentar y hasta descolocar la placa.
El Hospital Clínico de Zaragoza ha implantado a dos pacientes, por primera vez en España, un material que se reabsorbe para fijar las vértebras en la cirugía de raquis cervical, que a diferencia de las placas tradicionales de acero o titanio ofrece más ventajas en los estudios postoperatorios.
Este material, que está formado por polímeros amorfos, tiene durante los tres a seis primeros meses la misma resistencia biomecánica que el de metal, a partir del noveno mes comienza a perder rigidez y, tras un proceso de hidrólisis y metabolización, desaparece de manera progresiva, algo que se consigue totalmente entre un año y medio y dos después de la operación.
Así lo explicó hoy el doctor Juan Calatayud, del Servicio de Neurocirugía del Clínico de Zaragoza, donde implantó este nuevo producto el día 6 de junio a María Oliva Pérez, de 51 años y archivera de este mismo centro sanitario, y Juan Carlos Gracia, de 39 y trabajador en la construcción, ambos zaragozanos y afectados con hernias discales que afectaban a su calidad de vida y a su trabajo.
María Oliva y Juan Carlos señalaron que no dudaron un momento en hacer de 'conejillos de indias' y que han desaparecido los dolores que tenían, en el primer caso en el brazo izquierdo, que además se le dormía, y en el segundo de cabeza acompañado de pérdida de fuerza.
Este material reabsorbible por el organismo ya está aceptado por la Unión Europea, donde se ha comenzado a aplicar este año en otros cuatro países, y está muy experimentado en los Estados Unidos.
La operación para incorporar estas placas, de entre 26 y 29 milímetros, y sus correspondientes tornillos de 14 milímetros de longitud y 4,5 milímetros de grosor, es similar a las que se realizan con otros materiales de fijación de las vértebras -primero fue el acero y posteriormente el titanio-, y que precisan alrededor de tres días de ingreso hospitalario.
Entre sus ventajas, estas nuevas placas son individualizadas, permiten no tener que llevar un metal en el cuerpo toda la vida y evitan los problemas de rechazo que están surgiendo con el titanio, explicó Calatayud.
Además, son aptas para todos los pacientes, aunque están indicadas sobre todo en gente joven, con hernias discales blandas y que afecten a un solo nivel del cuello (entre una vertebra y otra de las siete cervicales), aunque a partir de enero podrán operarse en varios niveles.
Sin embargo a la hora del implante hay que ser algo más cuidadoso ya que las placas 'tienen memoria', es decir al calentarlas en suero se pueden moldear y ajustarlas a la curvatura del cuello y a la naturaleza de la columna, explicó.
Otras ventajas se registran según José Ignacio Pina, jefe de la Sección de Radiología del Clínico, en los controles postoperatorios con tomografía computerizada (TAC) o resonancia magnética (RM) en los que se puede valorar la situación de la placa y si el conducto raquídeo está libre, así como el estado de los tornillos.
Con los tradicionales material de metal, la imagen es difícil de valorar en el TAC y al ser ferromagnéticos, con la RM se puede calentar y hasta descolocar la placa.

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