Estafa en el Hospital General de Valencia
Artículo publicado en LasProvincias.es
El Hospital General tuvo que repasar una a una las más de 1.500 operaciones en las que se utilizaron catéteres durante los últimos dos años para conocer el volumen de la estafa presuntamente cometida por falsear las ventas de estos instrumentos médicos. El importe ronda los 4,9 millones. Un equipo de inspectores investiga el caso.
J. SANCHIS/VALENCIA
Varias ambulancias esperan a la entrada de Urgencias del Hospital General ayer por la tarde.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
Blasco califica de “buen síntoma” el descubrimiento de la estafa
El PSPV exige que el gerente del centro comparezca en la Diputación
Los sindicatos evalúan el lunes la sanción a los médicos implicados
EU reclama que se reúna la comisión de investigación
Sin respuesta de los implicados
Publicidad
Un trabajo de hormigas. Fuentes del Hospital General de Valencia señalaron ayer que la investigación que permitió descubrir la presunta estafa de 4,9 millones de euros fue larga y laboriosa, “ya que no se encontró la colaboración necesaria para esclarecer con celeridad los hechos”.
Al parecer, y según las mismas fuentes, los presuntos autores de los hechos no dieron facilidades a los investigadores y trataron de cubrir su rastro.
Todo ello hizo que el trabajo se alargara meses y meses. Llegar al punto final, la presentación de una denuncia ante los tribunales y la apertura de dos expedientes disciplinarios a dos médicos que puede acabar con su despido, obligó a repasar una a una todas las operaciones realizadas durante los dos últimos años y en las que se hubieran utilizado catéteres. En total, se pudieron revisar cerca de 1.500 intervenciones.
Según las mismas fuentes, cada día en el hospital se realizan dos intervenciones de este tipo que utilizan entre cuatro y ocho catéteres. La estafa consistía en pasar a cobro dos, tres o cuatro veces más instrumentos de los que realmente se utilizaban.
En la denuncia presentada en los juzgados se documenta el caso de un paciente operado en febrero de 2006 con el que se utilizaron 4 catéteres, pero se pasaron a cobro 23 (cada uno de estos instrumentos cuesta entre 900 y 1.700 euros).
Dos procedimientos
Los presuntos autores de la estafa utilizaron dos procedimientos diferentes. Entre enero de 2004 y junio de 2005, según fuentes de la investigación, el doctor Sergio Villalba, al parecer, proporcionaba al empresario Ángel Roselló, propietario de una empresa de importación (Boston) y representante de otras tres, un listado con los catéteres utilizados de la mercantil de su propiedad.
A continuación, Roselló confeccionaba otros listados paralelos como suministrados por otras tres empresas que nunca aparecieron.
Cada listado recoge el mismo paciente con un número diferente de catéteres empleados en su operación. Luego, según fuentes de la investigación, este listado, con los albaranes firmados por Villalba y visados por el jefe de sección, José Roda, pasaban al área de compras donde se le abonaba el importe.
Las mismas fuentes explican que cada listado presentado en el área de Compras podría contener una serie de catéteres con un valor de 80.000 euros. En esta primera fase la cantidad estafada pudo alcanzar los 2,9 millones.
Los otros dos millones, hasta alcanzar el total de 4,9, se realizó con un cambio en el procedimiento entre junio de 2005 y abril de 2006. Desde ese momento, el empresario continuó realizando la misma operación, pero imitando la firma y el cuño de los médicos.
La dirección del Hospital General había tratado de atajar el exceso de gasto de catéteres con la convocatoria de un concurso para la adjudicar el suministro de catéteres.
Control de Sanidad
La Conselleria de Sanidad recibió el pasado 9 de mayo un escrito de la Gerencia del Hospital General en el que se le explican los resultados de la investigación. Desde los servicios centrales se decide realizar una inspección de carácter especial para “normalizar los procesos de atención en el área de Cardiología y el suministro y facturas del material sanitario”.
Fuentes de la Conselleria señalaron que esperan que la investigación esté cerrada antes del verano, ya que Sanidad ha destinado un equipo de inspectores para que se centren en este asunto.
El control económico de los gastos del hospital es el mismo que el que se utiliza en la Conselleria, de forma que todos los gastos son fiscalizados diariamente por la Intervención.
Además, mediante la creación de la Agencia Valenciana de Salud, la Conselleria de Sanidad ha descentralizado el control y responsabiliza a cada departamento del control asistencial y económico.
El control económico es diario y cualquier autorización de pago necesita el visto bueno del médico habilitado, el director económico del centro, la Intervención y la dirección general de Recursos Económicos.
El Hospital General revisó una a una 1.500 operaciones hechas en dos años para descubrir la estafa
El Hospital General tuvo que repasar una a una las más de 1.500 operaciones en las que se utilizaron catéteres durante los últimos dos años para conocer el volumen de la estafa presuntamente cometida por falsear las ventas de estos instrumentos médicos. El importe ronda los 4,9 millones. Un equipo de inspectores investiga el caso.
J. SANCHIS/VALENCIA
Varias ambulancias esperan a la entrada de Urgencias del Hospital General ayer por la tarde.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
Blasco califica de “buen síntoma” el descubrimiento de la estafa
El PSPV exige que el gerente del centro comparezca en la Diputación
Los sindicatos evalúan el lunes la sanción a los médicos implicados
EU reclama que se reúna la comisión de investigación
Sin respuesta de los implicados
Publicidad
Un trabajo de hormigas. Fuentes del Hospital General de Valencia señalaron ayer que la investigación que permitió descubrir la presunta estafa de 4,9 millones de euros fue larga y laboriosa, “ya que no se encontró la colaboración necesaria para esclarecer con celeridad los hechos”.
Al parecer, y según las mismas fuentes, los presuntos autores de los hechos no dieron facilidades a los investigadores y trataron de cubrir su rastro.
Todo ello hizo que el trabajo se alargara meses y meses. Llegar al punto final, la presentación de una denuncia ante los tribunales y la apertura de dos expedientes disciplinarios a dos médicos que puede acabar con su despido, obligó a repasar una a una todas las operaciones realizadas durante los dos últimos años y en las que se hubieran utilizado catéteres. En total, se pudieron revisar cerca de 1.500 intervenciones.
Según las mismas fuentes, cada día en el hospital se realizan dos intervenciones de este tipo que utilizan entre cuatro y ocho catéteres. La estafa consistía en pasar a cobro dos, tres o cuatro veces más instrumentos de los que realmente se utilizaban.
En la denuncia presentada en los juzgados se documenta el caso de un paciente operado en febrero de 2006 con el que se utilizaron 4 catéteres, pero se pasaron a cobro 23 (cada uno de estos instrumentos cuesta entre 900 y 1.700 euros).
Dos procedimientos
Los presuntos autores de la estafa utilizaron dos procedimientos diferentes. Entre enero de 2004 y junio de 2005, según fuentes de la investigación, el doctor Sergio Villalba, al parecer, proporcionaba al empresario Ángel Roselló, propietario de una empresa de importación (Boston) y representante de otras tres, un listado con los catéteres utilizados de la mercantil de su propiedad.
A continuación, Roselló confeccionaba otros listados paralelos como suministrados por otras tres empresas que nunca aparecieron.
Cada listado recoge el mismo paciente con un número diferente de catéteres empleados en su operación. Luego, según fuentes de la investigación, este listado, con los albaranes firmados por Villalba y visados por el jefe de sección, José Roda, pasaban al área de compras donde se le abonaba el importe.
Las mismas fuentes explican que cada listado presentado en el área de Compras podría contener una serie de catéteres con un valor de 80.000 euros. En esta primera fase la cantidad estafada pudo alcanzar los 2,9 millones.
Los otros dos millones, hasta alcanzar el total de 4,9, se realizó con un cambio en el procedimiento entre junio de 2005 y abril de 2006. Desde ese momento, el empresario continuó realizando la misma operación, pero imitando la firma y el cuño de los médicos.
La dirección del Hospital General había tratado de atajar el exceso de gasto de catéteres con la convocatoria de un concurso para la adjudicar el suministro de catéteres.
Control de Sanidad
La Conselleria de Sanidad recibió el pasado 9 de mayo un escrito de la Gerencia del Hospital General en el que se le explican los resultados de la investigación. Desde los servicios centrales se decide realizar una inspección de carácter especial para “normalizar los procesos de atención en el área de Cardiología y el suministro y facturas del material sanitario”.
Fuentes de la Conselleria señalaron que esperan que la investigación esté cerrada antes del verano, ya que Sanidad ha destinado un equipo de inspectores para que se centren en este asunto.
El control económico de los gastos del hospital es el mismo que el que se utiliza en la Conselleria, de forma que todos los gastos son fiscalizados diariamente por la Intervención.
Además, mediante la creación de la Agencia Valenciana de Salud, la Conselleria de Sanidad ha descentralizado el control y responsabiliza a cada departamento del control asistencial y económico.
El control económico es diario y cualquier autorización de pago necesita el visto bueno del médico habilitado, el director económico del centro, la Intervención y la dirección general de Recursos Económicos.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home