Compras y control de farmacia hospitalaria
Artículo original en CorreoFarmaceutico.com.
Según los expertos reunidos en el 51º Congreso de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, celebrado la semana pasada en Málaga, existen en la actualidad más de 600.000 productos sanitarios en el mercado, muchos de los cuales pueden generar, como los fármacos, efectos adversos por su mala utilización y que escapan del control de los servicios de Farmacia.
Según María Queralt Gorgas, del Hospital de Berga (Barcelona), "en la mayoría de los hospitales existe una gran dispersión y falta de valoración de estos productos, ya que suelen ser los responsables de los departamentos de Compras los interlocutores exclusivos para su selección".
La nueva Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios otorga al farmacéutico la facultad para coordinar las compras de estos artículos, pero no siempre es así. El principal motivo es que muchos de los productos sanitarios son considerados fronterizos o, lo que es lo mismo, no siempre se utilizan para cuestiones relacionadas exclusivamente con la salud. Mª Carmen Abad, subdirectora general de Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad, explicó que "existen productos que tienen fronteras no sólo con los medicamentos, como puede ser una bomba de insulina, sino también con cosméticos, artículos de higiene, biocidas, etc.".
NUEVOS CRITERIOS
Abad reconoció que la situación actual no favorece mucho la claridad a la hora de catalogar a este tipo de productos, por lo que desde la Unión Europea se está trabajando para establecer nuevos criterios que clarifiquen la definición de estos artículos.
En cualquier caso, los asistentes al congreso coincidieron en la importancia de que el farmacéutico se implique más en el conocimiento, control, gestión y seguimiento de los productos sanitarios. En este sentido, Gorgas indicó que los farmacéuticos deben intervenir, ya que "los criterios que deben regir la selección de un producto sanitario tienen que ser los mismos que para un medicamento: eficacia, seguridad y coste".
Un ejemplo de la implicación farmacéutica en este campo es la Unidad de Vigilancia de Productos Sanitarios implantada en 2004 en el Servicio de Farmacia del Hospital Universitario de Alicante.
Juan Selva, su responsable, explicó que el papel del farmacéutico en el seguimiento de estos artículos es necesario ya que "hay muchas causas de incidentes adversos derivados de los diseños de fabricación, la selección inapropiada y la carencia de instrucciones detalladas".
Con la implantación de la Unidad de Vigilancia, pionera en España, el centro alicantino ha logrado aumentar la seguridad sobre estos productos: "Mientras que en 2004 se realizaron 75 actuaciones, el año pasado se alcanzaron las 122", concluyó Selva.
El farmacéutico debe llevar el control y la gestión de los productos sanitarios
El control y la gestión de los productos sanitarios están dentro de las competencias de los farmacéuticos; sin embargo, esto no sucede en la mayoría de los hospitales.
Según los expertos reunidos en el 51º Congreso de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, celebrado la semana pasada en Málaga, existen en la actualidad más de 600.000 productos sanitarios en el mercado, muchos de los cuales pueden generar, como los fármacos, efectos adversos por su mala utilización y que escapan del control de los servicios de Farmacia.
Según María Queralt Gorgas, del Hospital de Berga (Barcelona), "en la mayoría de los hospitales existe una gran dispersión y falta de valoración de estos productos, ya que suelen ser los responsables de los departamentos de Compras los interlocutores exclusivos para su selección".
La nueva Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios otorga al farmacéutico la facultad para coordinar las compras de estos artículos, pero no siempre es así. El principal motivo es que muchos de los productos sanitarios son considerados fronterizos o, lo que es lo mismo, no siempre se utilizan para cuestiones relacionadas exclusivamente con la salud. Mª Carmen Abad, subdirectora general de Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad, explicó que "existen productos que tienen fronteras no sólo con los medicamentos, como puede ser una bomba de insulina, sino también con cosméticos, artículos de higiene, biocidas, etc.".
NUEVOS CRITERIOS
Abad reconoció que la situación actual no favorece mucho la claridad a la hora de catalogar a este tipo de productos, por lo que desde la Unión Europea se está trabajando para establecer nuevos criterios que clarifiquen la definición de estos artículos.
En cualquier caso, los asistentes al congreso coincidieron en la importancia de que el farmacéutico se implique más en el conocimiento, control, gestión y seguimiento de los productos sanitarios. En este sentido, Gorgas indicó que los farmacéuticos deben intervenir, ya que "los criterios que deben regir la selección de un producto sanitario tienen que ser los mismos que para un medicamento: eficacia, seguridad y coste".
Un ejemplo de la implicación farmacéutica en este campo es la Unidad de Vigilancia de Productos Sanitarios implantada en 2004 en el Servicio de Farmacia del Hospital Universitario de Alicante.
Juan Selva, su responsable, explicó que el papel del farmacéutico en el seguimiento de estos artículos es necesario ya que "hay muchas causas de incidentes adversos derivados de los diseños de fabricación, la selección inapropiada y la carencia de instrucciones detalladas".
Con la implantación de la Unidad de Vigilancia, pionera en España, el centro alicantino ha logrado aumentar la seguridad sobre estos productos: "Mientras que en 2004 se realizaron 75 actuaciones, el año pasado se alcanzaron las 122", concluyó Selva.

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